20.2.08

Con cierto grado de moralidad

(Inspirado por un artículo de Savater recientemente en el País que me provocó una mezcla de pena y sonrisa cínica)

En cuanto se abrió la puerta y la vi supe que iba a ser una tarde interesante…

¿qué diablos…?

[style:change from “detective fiction” to “cybernatural” /]

Estaba a punto de cerrar cuando las puertas correderas se abrieron de nuevo. Le eché un vistazo y no pude más que decirlo:

- Vaya, vaya, hacía una eternidad que no veía un modelo alfa, ¡uno perfectamente bodiformado además! – me tomé un momento de aparente reflexión y continué – Alégrame el día, preciosidad y dime que tu amo te ha mandado para ser vendida.

Ella me miró con una cara demasiado expresiva como para que fuese a tener suerte, y lo primero que salió de su boca fue un gemido que en realidad solo estaba destinado a enseñarme los dientes. Unos dientes perfectos.

- Jeh…

- ¿Eso es que no? – le pregunté sabiendo ya la respuesta.

Ella se acercó hasta mi mesa de trabajo y simplemente añadió.

- Aún soy humana. Si quieres ver la nanoplaca…

Me miró desde la profundidad de unos ojos de un color indescriptible y multiplicidad de funciones de visión avanzada, antes de añadir:

- Y no estoy a la venta… No por un dinero que puedas pagar tú, chatarrero.

Soy un hombre duro; supongo que empecé a endurecerme cuando me volaron el primer órgano interno de un tiroteo y no, no me refiero a la dureza de la réplica de titanio; pero aún así la forma en la que dejó caer ese ‘chatarrero’ me hubiese dolido fuera del trabajo. Es la razón por la que tengo siempre encendido el limitador emocional en la tienda. Me ahorra muchos disgustos.

- He venido a comprar – continuó ella – me han asegurado que dispones de algunos RZs de modelo antiguo.

Tras un breve momento de silencio; justo lo necesario para cambiar de actitud y parecer un auténtico vendedor-reciclador, bueno, y lo necesario para hacer una exhaustiva búsqueda del inventario off-mind -he de reconocer con vergüenza mi neoneocortex no tiene suficiente capacidad como para cargar todo el inventario de mi tienda-, le contesté:

- Desde luego, preciosidad, aún tengo varios RZs del modelo antiguo, y en caso de necesidad podría remontar algunos más.

- ¿Por cuánto? – preguntó siendo más directa que un tiro al refrigerador de un módulo de fisión nuclear.

- Pues… - hice una pausa. Tenía que ganar un poco de tiempo aunque fuese por apariencia de dignidad profesional - … podría hacer un trato con una preciosidad como usted, que demuestra un gran gusto usando un modelo alfa de Conceptronics, por digamos… no sé… ¿25000 créditos?

Era un precio exagerado por un RZ viejo y de segunda mano, pero ella no pestañeó. Tal vez también usaba un limitador emocional.

- Me lo llevaré por 15000 y no tengo ganas de regatear. ¿Puedes hervírmelo antes de que me lo lleve?

Simplemente no me dejó margen para reaccionar.

- ¿Cómo? ¿Hervírselo?

- Si, en un buen aceite, y luego quiero te asegures de que esté bien limpio.

Eso me dio alguna pista.

- Puedo saber, preciosidad, ¿para qué piensa usar el…

- Asuntos privados.

Sonreí.

- ¿Muy privados?

- Fundadidamente privados, ¿lo hará?

Le sostuve la mirada y añadí poniendo cara pensativa:

- Uhm… en tal caso… según mi inventario… tal vez pueda ofrecerle un módulo informacional… creo que encajaría perfectamente en su RZ. Se trata de una base de pensamiento perfectamente entrenada y cualificada para…

- ¿Asuntos privados? – dijo ella dejando entrever en su impertérrita cara de cyborg una gota de deseo.

- Así es. Puede ver en este terminal las prestaciones… - cambié repentinamente la expresión - pero…

Ella ya había transferido la información a su módulo de sobrevisión antes de que yo terminase de decir la frase.

- …pero… la verdad es que realmente no debería vendérselo.

Ella detuvo la sobrevisión y me miró enojada.

- Verá usted, estos módulos informacionales… digamos que estos asuntos no pueden ser aprendidos de ninguna manera excepto con la práctica. Usted me entiende. Y no es que se trate de algo ilegal, claro, bueno no en este planeta al menos, pero… se da cuenta de que esta pequeña mente del módulo. Bueno, ha sido criada en un entorno simulado, obligada a aprender esa clase de cosas, forzada, ya me entiende, usando incluso… como decirle, cierta clase de tortura. No, no.. no puedo…

- Pero, ¿qué está diciendo…

- Pues que en el fondo le estaría vendiendo un alma torturada, privada de su libertad, obligada a ser de una determinada manera y a hacer cosas… cosas depravadas... Pensado en términos humanistas se trata de una auténtica aberración. Creo que mejor lo voy a destruir ahora mismo…

Ella me retuvo con su mano. ¡Fundida loca! ¡Había instalado neomúsculos de clase omega en el modelo alfa! Era como ser retenido por una apisonadora. ¿Quién era esta mujer…?

- ¿Es bueno?

Me giré para mirarla y añadí.

- Diría que el mejor. Pero simplemente no puedo…

- ¿Cuánto?

Sonreí.

- 11000 créditos más.

Ella me soltó y se dirigió hacia la puerta.

- Me lo quedo, instálelo también.

Y desapareció sin intentar regatear siquiera.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno.

Podrías linkear el artículo de Savater?

Johan Paz dijo...

Parece que simplemente no está, aunque existe en de una forma precaria casi virtual, en la caché de Google, no sé cuánto aguanta ahí:

http://www.google.com/search?q=cache:6s6XIypMw30J:www.elpais.com/articulo/opinion/racional/razonable/elpepiopi/20080207elpepiopi_4/Tes+Lo+racional+y+lo+razonable&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=es

Johan Paz dijo...

Vaya... ahora si que aparece...

Lo racional y lo razonable

Sarganar dijo...

me hace acordar a cierto personaje de Macross Frontier que estoy viendo por estos dias.

Buena prosa. Me gusta.