10.2.09

Los extraños (II)

Layna, ¿por qué no nos acompañas en estas vacaciones?

No me gusta ese lugar.

Es un buen sitio y nos lo dejan barato.

Hay muchas familias y eso...

No te sigo.

Me fuí allí con nuestro primer permiso. Quería encontrar a algunos tipos musculosos con los que pasar noches estupendas que pudiese olvidar con velocidad.

Así que fue allí donde te escondiste, sabes que te estuvimos...

Ya

¿Qué te pasó? ¿Los tipos no eran lo bastante musculosos?

Bueno... nunca son lo bastante musculosos. Pero las noches estaban bien, sin preguntas ni problemas y muy fáciles de olvidar. El problema eran los días.

¿Demasiada resaca?

Sabes que no puedo tener resaca.

Ya, pero es que no entiendo porqué podían ser malos los días, habría bailes y más tipos musculosos de carne auténtica tostándose al sol, ¿no?

Si, y... también familias, con sus niños, y todo eso.

Y barbacoas, cervezas... ¡un espanto!

No voy a ir.

Layna, no me jodas...

Ya te gustaría.

En serio, vamos a ir todos, vente y desconecta de ser la jefa una temporada, lo pasaremos bien

No voy a ir.

¿Por qué es tan malo?

Porque... déjalo.

No voy a dejarlo

Eres un incordio, la próxima vez que te desmonten voy a dejar tus partes por ahí tiradas.

¿Qué le pasa al sitio?

Fundido cabrón... joder, está bien. No puedo soportar ese sitio.

¿Por qué diablos? Parece un lugar genial y ni siquiera miran raro a los nuestros, fíjate en las fotos, hay hasta aliens...

Ya, el problema es ese.

¿Cuál? ¿Que no te van a mirar como a una lavadora mal ajustada?

No.

¿Entonces qué? Mira Layna, si yo te resulto una molestia, me cojo un sitio con Sheila en el otro continente y...

Tu no me molestas... nunca me molestas...

Pues no tienes excusa

No puedo ir.

¡Fundidos relés! ¿Por qué?

Está bien... porque fuí allí con nuestro primer permiso. Y... bueno, sí las fiestas son buenas, y hay muchos con los que... pero no puedo ir...

¿Alguien que no quieras ver allí? ¿Alguien que te importe?

No, no es eso. Me cansas cuando te pones celoso, Longfeet, de verdad. No es eso. Es que las mañanas... durante las mañanas salía toda esa gente con sus críos a la playa, ya sabes, con sus cubitos y sus palitas... civiles normales y corrientes...

¿y...?

Llevábamos meses destrozando xenos, lo sabes bien. Había sido atroz, las cosas que habíamos visto... las que habíamos hecho... pero... pero... yo pensaba en todas esas cosas horribles... yo solo podía pensar en que esa gente... esa gente con sus palitas y cubitos, eran... eran... joder... que ellos eran los extraños.

Entiendo

No puedo ir. Id vosotros y ojalá no os encontréis extraños por la mañana en la playa.

No hay comentarios: