11.2.09

Los extraños (III)

Si hay algo que no puedo soportar es que el mundo esté lleno de extraños. Así que hago todo lo posible para quitarlos de enmedio. Oh, por favor, no quiero que se entienda por eso que los asesino o algo así, no soy mala chica y no soy violenta, nada de eso. No. No. Tampoco es que haga falta. Simplemente me limito a cambiar las cosas que los atraen. Hasta ahora.

Lo primero que quité fueron los espejos de mi cubículo. Era espantoso ver lo mucho que atraían a los extraños. En el del cuarto de baño, nada más levantarme por la mañana, allí estaba uno. Daba escalofríos verlo. Una masa tambaleante, aborgatada y triste de tentáculos metálicos y pedúnculos con apenas un rastro de humanidad en una extraña cabeza humana sobre ella. Escalofriante. Dejé de ir al cuarto de baño en mi cubículo, tampoco es que necesite ir muchas veces.

El espejo de la puerta de salida me dió más problemas. Había una mujer allí todas las mañanas. Mirándome con ojos extraños. Sé que no era una auténtica mujer. Esos ojos no podían ser los de una auténtica mujer, se trataba de alguna clase de robot o algo peor. Pero, ¿qué podía hacer tenía que pasar por la puerta para poder salir! Una noche, saqué el espejo de tapadillo hasta el contenedor de basura más cercano.

Había otros espejos, que también atraían extraños. Como uno pequeño de bolsillo, por el que siempre veía asomarse una mujer triste maquillada, a veces demasiado, cuya cara estaba dominada por el ansia. Una mujer solitaria y dominada por el deseo de estar con alguien que la pudiese amar. No daba miedo, pero si bastante agobio.

Pero estos otros espejos fueron fáciles de eliminar, bastó con irlos dejando por la ciudad olvidados aquí y allá.

Pero esto no me liberó de los extraños. Aparecían de vez en cuando, en la calle. En pantallas apagadas, en escaparates, en el cromado de la Bola. Los extraños me persiguen allá a donde voy y ya no sé como librarme de ellos.

Es por eso que vine aquí, por favor, necesito que me ajusten los sensores oculares, no quiero seguir viendo a los extraños. Sé que van a seguir estando ahí, ocultos en los reflejos, mirando a hurtadillas... ¡pero no quiero verlos! Es imprescindible que los filtren de mi registro visual para que pueda continuar mi vida con normalidad.

Muchas gracias.


Solicitud de aplicación de mejoras visuales. Firmado: Sheila

1 comentario:

Anónimo dijo...

Jeje, este es excelente. Se me había pasado.